blog
Yo solo quería que te quedaras,
Pero no quería decirlo,
Quería que fuese un deseo interno que tú corazón pedía a gritos.



Yo no quería demostrarte las ganas de amarte que tenia, ni las razones infinitas que tenia en las historias futuras que planeaba para los 3.


Yo quería realmente que tomaras la decisión valiente, de permanecer a mi lado, en los días malos, en las noches frías, en las tardes tediosas y aburridas, donde el gris de la vida y el tibio del clima no ofrecía nada, realmente quería vivir cada uno de esos momentos, no quería pararlos, ni siquiera aún quiero olvidarlos; tan solo quería que en medio del ocio maniático y perverso que vivíamos, encontraras al menos una razón para permanecer, y te aferraras tanto a ella, que empezáramos a crear un mundo juntos a partir de ahí.


Yo no quería una vida perfecta, ni un panorama menos hostil, quería verte entre la niebla como La Luz, la única luz que iluminaba cada uno de esos monótonos días. 


Quería hacerlo todo mal, como siempre lo había soñado, y quería que aún así, el ritmo inaquietable de tu corazón continuara queriendo estar.



Pero amor,
estar,
no permanecer en cuerpo.


Estar de cuerpo y alma, llorar a gritos de ira, y reír fuerte cuando se podía, sentir cada día y transformarlo así sea para mal, pero no dejar que pasaran las horas, teniendo un cuerpo ilusorio que ya casi ni sentía.


Metáforas, tengo muchas, que podrían explicar todas las razones que sentía para que te quedaras a mi lado, y me abrazaras los miedos, las ganas, y las ansias de permanecer en esa delgada burbuja de jabón donde solíamos estar, se rompía, y se rompía varias veces al día.

Lo recuerdas?


Quería un mundo para los tres, un mundo psicologico y material, echo a pulso con nuestras manos, nuestra alma y nuestro amor infinito que "todo lo podía lograr".


Yo no quería darle o responsabilidad a él, de tener que unir dos seres, la responsabilidad era nuestra, y los frutos serían los q él vendría a recoger.


Pero lo quisiste así.


Decidiendo que te quedabas y yo viendo cómo tu permanencia absurda me obligaba a irme cada día más.


Adiós.

Amor.





Con amor, SOL

2 Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Comentarios de la entrada